6 abr. 2011

gracias, iberia

Agotada. Así es como llegué ayer a casa. Agotada y un poco cabreada, pero intento mantener mis buenas vibraciones y tomarme las cosas con filosofía. Por lo menos estoy entera.
Mi vuelo salía el lunes a las 17:30 h. Después de una escala en Madrid, llegaría a Roma por la noche. Cuando llegué al aeropuerto, a eso de las 16:30 h. me dijeron que el vuelo estaba cancelado y que, por tanto, perdería la conexión con Roma. Bien. Gracias por avisarme. "No teníamos tu teléfono". Mentira. Siempre pongo mi teléfono. Y mi email. Sin esos datos, no puedes hacer la reserva por internet. Vale. ¿Soluciones? Volar esa noche a Madrid, dormir allí y coger un vuelo por la mañana a Roma. Bufff. O salir directamente mañana por la mañana y llegar a Roma a la hora de comer. Me quedo con la última.
Martes por la mañana muy temprano. Mostrador de facturación. La azafata se pone quisquillosa por un kilo de más en mi equipaje. Un kilo de más, hay que pagar 60 euros. Después de que me hayan cancelado el vuelo y no me hayan avisado, y después de haber pagado 230 € por mis billetes de ida y vuelta, me parece el colmo. Quito un par de cosas de la maleta. Ya está. Mi vuelo sale a las 9:30 h. Me despido, besos, abrazos, adios adios. Triste (siempre me marcho un poco triste) me pongo a la cola y espero. Embarcamos a las 10:00 h. con retraso. Una vez acomodados en nuestros asientos, nos informan que no despegaremos hasta las 10:50 h. ¿Para qué hemos embarcado entonces?
Martes a media mañana. Llego a Barajas, T4. He perdido la conexión con Roma, que salía a las 11:50 h. Como yo, otras muchas personas han perdido sus vuelos. Cola infinita en el mostrador de Iberia. Llevo desde las 7:30 h. sin ir al baño. Pero estoy sola, y la fila es muy larga. Después de 1 hora y media de pie y esperando, llega mi turno. No hay plazas libres, tengo que salir en el vuelo de las 20:00 h. Se me escapan las lágrimas. Estoy cansada. Son las 13:30 h. La chica de Iberia se apiada de mí, busca una alternativa con otras compañías, finalmente me pone en lista de espera para el vuelo de las 16:00 h. Si alguien no se presenta, podré coger ese vuelo. Pero no te hagas muchas esperanzas, me dice. Me da un vale para ir a comer e intenta darme ánimos. Agradezco sus palabras, y su empatía. Por lo menos he dado con una persona que intenta hacer bien su trabajo.
Cafetería de Barajas. Devoro una ensalada y un plato de albóndigas con patatas, no me había dado cuenta del hambre que tenía. Intento pensar en qué ocupar la tarde hasta que lleguen las 20:00 h. Tengo media empanada en la maleta de mano. Me da pena el estado en el que va a llegar.
Puerta de embarque J44. Son las tres y pico y espero paciente que me digan si hay una plaza libre. ¡Sí! Parece que algún vuelo más se ha retrasado y otras personas no llegarán a tiempo para coger este avión. Lo siento por ellas, pero me alegro por mí. En teoría salimos a las 16:05. En la práctica el avión despega casi a las 17:00 h. Duermo casi todo el viaje. Llegando a Roma nos esperan unas cuantas turbulencias. Estoy tan cansada que ni siento miedo. El piloto nos dice que tendremos que realizar un circuito de espera, hasta que nos permitan aterrizar. Cierro los ojos.
Aeropuerto de Roma Fiumicino. Son las 19:40 y mi maleta no ha aparecido en la cinta. En el mostrador de reclamaciones me preguntan cuanto tiempo llevo esperando a que salga. Desde las 19:00 h. Me piden los datos, los billetes y todo lo demás. Comprueban en el ordenador. Mi maleta no aparece, no se sabe donde está. Me llamarán cuando la encuentren. Si no lo han hecho en un par de días, tendré que llamarles yo.
A las 20:00 h. por fin estamos en coche de camino a casa. EL lleva esperándome desde las 18:00 h. También estará cansado. Pero me ha recibido con flores, sonrisas y abrazos. Y besos, muchos besos.

Hoy me ha despertado el teléfono. Han encontrado mi maleta y me la entregarán a lo largo del día. La luz entra por todas las ventanas. Y los tulipanes se han abierto un poco. Parece que éste sí va a ser un buen día.

tulipani

Dopo una lunga traversata -lunga nel tempo, non tanto nella distanza- sono finalmente tornata a Roma. Con 21 ore di ritardo. Scusate se non vi traduco tutto il testo precedente, ma preferisco non pensarci più. Sono a casa. Ho dei fiori. Me li ha portato EL quando è venuto a prendermi all'aeroporto. Buona giornata a tutti.

14 comentarios:

  1. Madre mía, dichoso Murphy... pero ya pasó. Si es que cuando se tiene que juntar todo va y se junta :(

    Me alegro de que al menos hayan encontrado tu maleta.

    ¡Un besito!

    ResponderEliminar
  2. Pobrecita mís!!Menos mal que tienes un chico q te recibe con flores, asi todo parece un poquito mejor

    ResponderEliminar
  3. Puf, da igual que se vuele con low cost o no, pagues lo que pagues, estas cosas (desgraciadamente) pasan. Almenos te toco alguién que hacia bien su trabajo, eso es de agradecer ^^
    Estas en Roma y hoy será un buen día :)

    ResponderEliminar
  4. Madre mía que odisea, y da igual con quien vueles siempre pasa algo... desde luego las compañías aéreas tienen un morro. Bueno al menos te esperaban con un buen recibimiento...

    ResponderEliminar
  5. Ay, pobre!!! Desde luego que cuando las cosas se tuercen se tuercen de verdad!!
    Yo la verdad es que en esta última etapa de mi vida en la que he volado con más asiduidad he tenido bastante suerte porque nunca he perdido vuelos ni se me han perdido las maletas, aunque eso sí, sufrí la locura del volcán que me dejó en tierra durante unos días! jajajajaja!

    ResponderEliminar
  6. Después del disgusto me alegro de leerte más contenta. Da gusto ver cómo se pueden encarar estas cosas con objetividad. Te felicito por saber quedarte con lo bueno.

    Un beso disfruta del sol.

    ResponderEliminar
  7. - B.C. eso digo yo. Ayer fue un día de esos en los que es mejor no levantarse de la cama.

    - Dina, sí, eso me alegró la mala racha.

    - Anna, sí que da igual que estés con lowcost o no. He tenido más problemas con Iberia -por cancelaciones, retrasos de vuelos, pérdida de equipaje- en lo que va de año, que con Ryanair en los cuatro años que he estado volando con ellos.

    - El Baúl de los Caprichos, todavía alucino con la inmunidad que tienen las compañías aéreas para hacer lo que quieran sin tener que rendir cuentas por ello.

    - Spanish Chick Abroad, eso digo yo, ayer, sin ser martes y 13 se torció un poco todo. Yo, hasta hace poco, tampoco he tenido mayores problemas.

    - Ana, es cierto que tomarse las cosas con filosofía ayuda bastante. Hoy estoy mucho más relajada y lo de ayer me parece sólo una aventura.

    ResponderEliminar
  8. Ya esta, ya has llegado :o)

    Odio las conexiones en los vuelos, las odio!

    ResponderEliminar
  9. Dios mío...

    Nada contra lo que no pueda una sonrisa de oreja a oreja!! (y una buena reclamación!)

    www.feelslikerome.blogspot.com

    ResponderEliminar
  10. Vaya por Dios. Al menos ya estas en casa y mira... tienes algo que contar!! ¿Y la empanada? ¿Llegó bien?

    Besotes!!

    ResponderEliminar
  11. Qué barbaridad, y luego ni un simple disculpe...cielo, espero que hayas tenido un gran dia hoy, porqué te lo mereces!

    ResponderEliminar
  12. - Tesa, y yo!

    - Feels like Rome, la declaración ya la he enviado, no sé lo que tardarán en contestarme, pero os lo contaré también.

    - Candela, jajaja, eso sí, tengo muuucho que contar. La empanada, la pobre, llegó de aquella manera. Menos mal que no compré más, porque la habría tenido que tirar.

    - Noe, no sólo no se disculpan, sino que encima se lavan las manos. Ayer, eso sí, tuve un muy buen día :-)

    ResponderEliminar
  13. te compadezco, como mínimo ya estas en tu casa y tienes unas bonitas flores que desprenden seguro, un agradable aroma.

    ResponderEliminar
  14. Me alegro que después de tantos contratiempos haya aparecido tu valija. Acabo de llegar a tu blog, que afortunada eres al vivir en una ciudad maravillosa como Roma! Saludos desde Buenos Aires!

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...