La primera vez que intenté hacer estos black bottom cupcakes me quedaron fatal, pero fatal fatal, tanto que fueron directos a la basura. No supe qué había fallado, o si tenían que ser así, por lo que cuando estuve en Londres, quise probar uno en The Hummingbird Bakery. Qué puedo decir, estaban tan buenos que volví a intentarlo. Y esta vez sí que han salido bien, como tienen que ser, suaves, blanditos, dulces... ¡ñam! La receta, por supuesto, es del libro de The Hummingbird Bakery.
La prima volta che ho provato a fare questi blackbottom cupcakes sono venuti malissimo, così male che sono finiti subito nella spazzatura. Non sapevo cosa avevo sbagliato, oppure se dovevano venire così. Perciò, quando sono stata a Londra, ho voluto assaggiare uno a The Hummingbird Bakery. Che dire, erano così buoni che ci ho riprovato. E questa volta sì sono venuti bene, morbidi, soffici, dolci... gnam! La ricetta è chiaramente tratta dal libro di The Hummingbird Bakery.
black bottom cupcakes
Para la masa de chocolate:
190 g de harina 00
120 g de azúcar
40 g de cacao amargo en polvo
½ cucharadita de bicarbonato
40 ml de aceite de girasol
1 ½ cucharadita de vinagre blanco
½ cucharadita de extracto de vainilla
125 ml de agua
Para la masa de queso:
140 g de queso de untar
60 g de azúcar
1 huevo
½ cucharadita de extracto de vainilla
una pizca de sal
100 g de trocitos de chocolate con leche (yo no se los puse)
Encender el horno a 170º.
Para la masa de chocolate:
En un recipiente mezclar bien la harina, el azúcar, el cacao
en polvo y el bicarbonato.
En otro recipiente mezclar el aceite, el vinagre, el
extracto de vainilla y el agua.
Con la batidora encendida (o batiendo a mano), ir echando los
líquidos en el recipiente de la mezcla de harina. Batir lo justo para que los
ingredientes queden mezclados.
Rellenar los moldes hasta la mitad, más o menos, con esta
mezcla. Reservar.
Para la masa de queso:
Batir el queso hasta esté cremoso. Añadir el azúcar, el
huevo, el extracto de vainilla y la sal, y seguir batiendo hasta que la mezcla sea
homogénea.
Si quereis ponerle trocitos de chocolate, éste es el momento
de mezclarlos con la masa de queso. Poner una cucharada de la mezcla de queso sobre la masa de
chocolate.
Meter en el horno durante 20 minutos, o hasta que los cupcakes resulten
firmes al tacto. Dejar enfriar sobre una rejilla.
Una vez fríos se pueden cubrir con un frosting de queso. Yo
no lo hice y, aún así, estaban deliciosos.
black bottom cupcakes
Per l’impasto al cioccolato:
190 g di farina 00
120 g di zucchero
40 g di cacao amaro in polvere
½ cucchiaino di bicarbonato
40 ml di olio di girasole
1 ½ cucchiaino di aceto bianco
½ cucchiaino di estratto di vaniglia
Per l’impasto al formaggio:
140 g di formaggio spalmabile
60 g di zucchero
1 uovo
½ cucchiaino di estratto di vaniglia
un pizzico di sale
100 g di goccie di cioccolato al latte (io non le ho messe)
Accendete il forno a 170º.
Per l’impasto al cioccolato:
In una ciotola mescolate bene la farina, lo zucchero, il
cacao in polvere ed il bicarbonato.
In un’altra ciotola fate lo stesso con l’olio, l’aceto, l’estratto
di vaniglia e l’acqua.
Versate piano piano il composto liquido nella ciotola della
farina mescolando tutto il tempo, il necessario per ammalgamare gli
ingredienti. Riempite gli stampi più o meno a mettà e tenete da parte.
Per l’impasto al formaggio:
Lavorate il formaggio fino ad ammorbidirlo. Aggiungete lo
zucchero, l’uovo, l’estratto di vaniglia ed il sale e continuate a mescolare
fino ad ottenere un composto liscio ed omogeneo. Distribuite un cucchiaio di crema al formaggio sull’impasto
al cioccolato.
Infornate per 20 minuti, o finchè non siano cotti. Lasciar
raffreddare su una griglia.
Una volta raffreddati li potete coprire con un frosting al
formaggio. Io non l’ho fatto ed erano comunque deliziosi.
Y con esto y un bizcocho cupcake, os deseo un buen fin de semana.
Vi auguro un buon cupcake weekend.